MANAR MATRONAS

Nacer por cesárea

nacer por cesarea

Tabla de contenidos

Vivir una cesárea puede despertar muchas emociones: incertidumbre, miedo, alivio, sorpresa… Por eso, contar con el acompañamiento de matronas expertas en preparación al parto puede marcar una gran diferencia en cómo se experimenta este tipo de nacimiento.

El nacimiento por cesárea puede producirse por múltiples razones. En algunos casos, se trata de una cesárea programada, como en el caso de placenta previa o presentación podálica. En otros, es una cesárea urgente, motivada por una complicación que surge durante el trabajo de parto.

Ambas situaciones requieren un proceso de aceptación por parte de la madre, pero la cesárea urgente suele implicar un mayor impacto emocional. A veces, no estaba contemplada en el plan de parto, y de repente: ¡zas! hay que entrar a quirófano.

Sin embargo, incluso en esas circunstancias, se puede hacer mucho para que sea una cesárea respetuosa, siempre que la salud de la madre y el bebé lo permitan.

¿Qué es nacer por cesárea?

Nacer por cesárea implica el nacimiento del bebé a través de una intervención quirúrgica abdominal, en lugar del canal vaginal. Es un procedimiento seguro y cada vez más humanizado, pero no debe banalizarse ni vivirse con miedo.

Una cesárea puede ser:

  • Programada, cuando se conoce de antemano la necesidad de realizarla.

  • Urgente, cuando surge una complicación que hace necesario interrumpir el parto de forma inmediata.

En ambos casos, el acompañamiento emocional y la información previa son fundamentales para vivirlo como un acto consciente y no como una pérdida de control.

Cómo nacen los bebés por cesárea

Durante una cesárea, el nacimiento se produce a través de una incisión quirúrgica en el abdomen y el útero de la madre. El equipo médico extrae al bebé cuidadosamente y, si todo está bien, puede colocarse directamente sobre el pecho de la madre para favorecer el contacto piel con piel.

Ese contacto temprano es fundamental, aunque el nacimiento haya sido por cesárea. Reduce el estrés del recién nacido, favorece el vínculo, estabiliza su temperatura, mejora la adaptación metabólica y promueve la lactancia materna desde el inicio.

A las cuántas semanas puede nacer un bebé por cesárea

Idealmente, un bebé debería nacer a término, es decir, entre las 39 y 40 semanas de gestación. Siempre que sea posible, se busca esperar hasta ese momento para programar una cesárea, ya que nacer antes puede aumentar el riesgo de complicaciones respiratorias y dificultades en la adaptación.

Sin embargo, en algunas situaciones médicas (como preeclampsia severa, placenta previa con sangrado o restricción de crecimiento intrauterino), puede ser necesario adelantar el parto. La decisión siempre debe estar basada en una valoración profesional individualizada.

consecuencia de nacer por cesarea

Consecuencias de nacer por cesárea

Aunque muchas veces es imprescindible, nacer por cesárea también conlleva ciertos desafíos. Algunas posibles consecuencias para el bebé y la madre pueden incluir:

  • Mayor riesgo de dificultad respiratoria neonatal.

  • Menor colonización de bacterias beneficiosas (al no pasar por el canal del parto).

  • Mayor probabilidad de separación temprana madre-bebé.

  • Dificultad para instaurar la lactancia.

  • Recuperación postparto más lenta y dolorosa para la madre.

Estas consecuencias no siempre ocurren, y muchas se pueden minimizar con una atención centrada en la madre y el bebé, como el pinzamiento tardío del cordón umbilical o la facilitación del piel con piel inmediato, incluso en quirófano.

Ventajas y desventajas de nacer por cesárea

Ventajas:

  • Permite resolver situaciones de riesgo para la madre o el bebé.

  • Reduce complicaciones si hay indicación médica clara.

  • En algunos casos, evita partos prolongados o traumáticos.

Desventajas:

  • Es una cirugía mayor con un proceso de recuperación más largo.

  • Puede generar dificultades en el vínculo y la lactancia si no se respeta el tiempo madre-bebé.

  • Puede aumentar el riesgo de complicaciones en embarazos futuros.

Por eso, desde Manar Matronas, defendemos una premisa clara:

Una cesárea también puede ser una experiencia positiva

Una cesárea respetuosa es aquella en la que la madre está informada, acompañada y escuchada. Puede implicar la presencia de su pareja o matrona durante el procedimiento, explicaciones claras del equipo médico y, sobre todo, mantener el protagonismo de la mujer en su parto, aunque sea quirúrgico.

Además, cada vez más hospitales permiten prácticas como el pinzamiento tardío del cordón y el contacto piel con piel inmediato, incluso en el quirófano, siempre que no haya riesgo.

¿Tienes dudas sobre tu parto o tu cesárea?

En Manar Matronas te acompañamos antes, durante y después del nacimiento. Infórmate sobre nuestros talleres de preparación al nacimiento, donde abordamos todas las formas de nacer —incluida la cesárea— desde un enfoque profesional y humano.

Reserva tu plaza hoy mismo y prepárate para vivir tu parto con seguridad, confianza y acompañamiento real.
Estamos aquí para ti, para resolver tus dudas y ayudarte a crear una experiencia de nacimiento positiva, sea cual sea el camino.

📩 Contáctanos ahora AQUÍ y da el primer paso hacia una maternidad informada y respetada.

Lo importante es:

EVITAR CESÁREAS INNECESARIAS Y VIVIR CESÁREAS RESPETUOSAS Y HUMANIZADAS

Ir al contenido